En una nueva etapa de la automoción en la que lo eléctrico se va imponiendo, encontramos un modelo de Ford que deleitará a los amantes de los clásicos y que no defraudará a los que no quieren renunciar a lo más actual.

Charge ha tomado un Mustang de los años 60 para transformarlo por dentro y por fuera en un espectacular pony car con una potencia de 407 CV totalmente eléctrico.

Al exterior, que mantiene la carrocería clásica, se le han añadido modernos detalles como una nueva parrilla delantera, llantas de 10 radios de último diseño y las luces LED.

Bajo el capó encontramos un nuevo sistema de propulsión que proporciona al vehículo una potencia de 407CV y 1.200 Nm de par de motor, haciendo que consiga ponerse, en apenas 3,1 segundos, de 0 a 100 Km/h. Este resultado ha sido posible gracias al trabajo conjunto de los equipos de Charge y Arrival, que han desarrollado esta tecnología instalando una batería de 64 kWh y un número, aún desconocido de motores eléctricos, que han hecho de este coche un modelo 100% eléctrico y con una autonomía entre 200 y 300 km. Cuenta, además, con un equipo de recarga rápida con una potencia de 50 kW. Dispone de un sistema de tracción total adaptable de manera que se puede llevar toda la potencia de manera exclusiva a las ruedas de atrás. También se ha dotado al vehículo de un sistema de frenado de alto rendimiento.

 

El diseño de su interior también cuenta con lo de ambos mundos, destaca una gran pantalla para ofrecer un control de las funciones del vehículo con una programación personalizada y un moderno sistema de entretenimiento. Para llevar nuestro espíritu a los años 60, en el habitáculo han instalado un volante de diseño retro, pedales de cambio en acabado brillante y cuero en el salpicadero. Un conjunto lujoso y lleno de detalles que harán de la conducción todo un placer.

Este vehículo saldrá al mercado con tracción trasera o total y con carrocería coupe o descapotable, en una producción limitada a solo 499 unidades. Los primeros en poder probar este modelo de Mustang serán los que se acerquen a las ferias de Londres, Nueva York, Los Ángeles, Tokio o Shanghai ya que hasta septiembre de 2019 no se podrá adquirir.