El Dodge Viper fue presentado como en el Salón del Automóvil de Detroit en 1989 y, se concibió en un tiempo récord después de su presentación gracias a su éxito y su demanda.

Uno de los inventores del concepto, Carrol Shelby, el creador espiritual de los AC Cobra, colaboró íntimamente con los ingenieros de Dodge para definir un automóvil tan radical como único. En particular, el Viper tomó muchas de las señales de diseño con el Ford Shelby Cobra Daytona, cuyas únicas modificaciones a lo largo de una década han venido dadas por un motor cada vez más potente y, alguna ligera mejora de equipamiento, pero siempre permaneciendo fiel al concepto original.

El primer Viper se denominó «RT/10», y tenía un motor V10 de 7,9 litros bajo su capó delantero, y una carrocería hecha de fibra.

 

También Detroit fue el punto elegido para hacer debutar el siguiente concepto del Viper: el GTS Coupé, siendo más que un RT/10 capotado, que posteriormente se convertiría en realidad un par de años después y, que ya había conducido en fase de prototipo en agosto de 1993. Tenía 50 CV adicionales a los 400 CV del Viper RT y 1,5 mkg de par motor, que se traducían, junto a la mejora aerodinámica, en 27 km/h adicionales de velocidad máxima.

Estrenaría también airbag del pasajero, un pedalier regulable en profundidad, aire acondicionado y un tratamiento en profundidad destinado a conseguir un chasis que asimilara cada uno de los caballos. Y significase el punto de partida para el desarrollo de las versiones de competición, algo que cristalizaría durante 1998 en el equipo oficial preparado por Oreca.